sábado, 21 de agosto de 2010

Del perro y el avión!


Algunos dirán que de estas historias es más cierto el "que dirán" que lo que aquí yo les diga. Puede que sea eso cierto, así como puede que no lo sea. De por sí, en las historias, más importa lo que pase al final que lo que se cuente en el medio. Y al inicio no existe la poco sana preocupación de qué será verdad y qué será mentira.

En esas tardes rebuscadísimas por los amantes de lo inciertamente absurdo, me encontraba yo caminando por un inmenso sendero de piedrillas blancas. El camino, que por sí solo se encontraba bien distinguido, era bastante fácil de encontrar. Lo díficil, y en este aspecto yace toda la ciencia de este cuento, era saber cuál de todos aquellos caminos sería el que nos llevaría a nuestro propio destino.

Eso sí, lectores de este mentiroso, quiero que sepan que lo que van a leer no es mayor cosa que las verdades de un cuento; no es más que el recitar de una historia que una vez calcada en el cielo, me he tomado la molestia de transcribir en estas palabras. Y si alguno ha de dudar lo que aquí les digo, no se tomen la molestia de seguir con sus ojos las palabras de este loco.

Pues es fácil perder la cordura cuando se vive entre tantas incoherencias. Esta historia se desenvuelve en un extraño bosque; extraño solo para aquellos de mentes cerradas; extraño para aquellos que creen que lo normal es la costumbre de una rutina escandalosa que deja ciegos a los que tapan con sus manos los ojos del corazón.

Aquél bosque, envuelto de imaginación e ideas poco cuerdas, no era un bosque cualquiera. No señor. Aquél bosque guardaba dentro de él, a las más míticas criaturas que los seres humanos hayan visto jamás. Sin embargo, y para los menesteres de los que leen, esta historia no habla de esas criaturas, sino de otras mucho menos míticas pero mucho más absurdas.

Pero qué podrían esperar de un escritor como éste, que deja en manos de la locura, los dictados que la mente hace. Por eso, y no por alguna otra cosa, quiero empezar a contarles de dos extraños personajes que poco parecían importar, pero que al final enseñaron como ningún otro, dos secretos inimaginables para aquellos que ya no ven.

Casi recuerdo como ayer aquella mañana soleada. El sol, estirándose en el horizonte, hacía alardes de grandeza. El viento, de sur a norte, daba las primeras esperanzas de una tarde lluviosa. Pero eso qué iba a importar, si en definitiva este cuento no iba a dar para tanto.

Él era un perro que comía helado. Vivía día y noche comiendo helados. El de galleta, siempre dijo "es como comer un bocado del cielo con la dulzura de un atardecer en el bosque". De aquél perro poco podíamos decir. Quizás podríamos mencionar su, digamos inusual, mejor amigo: el avión.

Ustedes dirán, ¿cómo un perro es amigo de un avión?

Empecemos diciendo que no es cualquier avión; es un avión que baila. Aquél avión no podía volar una sola vez sin tener que moverse al ritmo de las corrientes de aire, y juguetear de vez en cuando, y solo de vez en cuando, con las nubes.

Aquella mañana, parecía que iba a ser una mañana cualquiera. Eso hubiese sido así de no ser porque por primera vez en siete años, el avión no bailó en el cielo. "¿por qué tan achicopalado?" decía en términos coloquiales su mejor amigo, el perro come helados. "Creo que quiero ser normal...como cualquier otro avión".

El perro, comiendo su helado de galleta, pensó rápidamente en algo que decirle a su amigo. Sin embargo, las ideas fueron escasas. Justo cuando el avión, cansado y triste de no recibir apoyo de su amigo, iba a emprender su vuelo taciturno, el perro le dijo: "a veces sientes que ser diferente a los demás no te permite alcanzar un nivel imaginario de poder. A veces no ser normal te hace sentir solo, incomprendido. Otras veces, sencillamente sientes que ser diferente es un error tuyo, y que tienes que cambiar. Cambiar y cambiar. Y al final, el mundo te presiona fuertemente para cambiar. Lo que el mundo no te dice es que eso que te diferencia de los demás es lo que te hace exactamante ser vos. Y de no ser vos con esa característica especial, hoy no hubieran tomado el rato para escribir este cuento sobre nosotros dos"

El avión, empezando a mover su cola, sonrió al perro (que comía un helado) y emprendió su viaje al cielo. Aquella mañana no hizo más que bailar y bailar. Al atardecer, de las nubes robó un cachito, que le llevó a su amigo el perro que come helado, en un detalle especial recordando lo que éste siempre decía:
"es como comer un bocado del cielo con la dulzura de un atardecer en el bosque"

viernes, 20 de agosto de 2010

Son tus risas y tus miedos.


De las luchas más mezquinas
en la vida de los tuertos,
no se abren tanto las cortinas
ni se entierran a los muertos.

La ceguera es la enfermedad
que no se apiada del pueblo,
trato el tema con seriedad
y le pregunto a mi abuelo.

¿Cuál es la razón
de tan extraño mal?
la falta de corazón
o no luchar hasta el final.

Justo cuando va a responder
lo distrae una mosca,
esas que son duras de coger
aún usando una bolsa.

A pesar de que suene tonto
es más dulce lo amargo,
es más grande la moto
que me lleva a todo lado.

Y entre las delicadezas
me arrecuesto en la esquina
de este cuarto de sorpresas
al que llegas si caminas

Al luchar tratas de responder
y al correr tratas de olvidar,
así te aprenden a querer
para luego llegarte a amar.

Y si miras para atrás
buscás los rastros que dejás,
encontrarás las respuestas
y por supuesto las recetas.

Para curarte de aquél pasado
que te lastimó sin compasión,
pero ante todo ten cuidado
y valora tu corazón.

Porque en la vida y los juegos
son tus risas y tus miedos,
quienes encienden o apagan
la luz de los que te aman.

Llegará entonces el momento
en que soñar sea vivir,
y amar el sentimiento
de tenerte para mí.

jueves, 19 de agosto de 2010

Riesgos y rendimientos


No se trata de ser ni de pretender. Al final todo se resume en decidir. Y es exactamente en decidir en el punto que se falla más. Por no tener carácter o fuerza de voluntad.

Si fuera tan fácil sencillamente escribir en un papel, leer, interiorizar y aplicar. Pero las realidades son tan abstractas que se mezclan en formas inentendibles en las mentes.

En definitiva en algún momento de la vida a todos nos tocará tomar las verdaderas riendas de la vida; dejar de poner en los demás las responsabilidades que son nuestras.

Y esas responsabilidades; esas cargas son principalmente emcionales. Se acabará el día en que, no solo entendamos la situación, sino que empecemos a cambiar realmente.

De nada vale tener un plan, una estrategia, si a la hora de aplicarlo no somos capaces de hacerlo. Porque eso nos puede hacer entrar en una espiral peligrosa a nivel personal.

Se resumen sencillamente en vivir por y para uno. Y que eso no signifique olvidar a las demás personas. Como dijo Ernesto Guevara de la Serna "Hay que endurecerse sin perder jamás la ternura".

Es exactamente el verdadero proceso de cambio. No basta con ser consciente; se necesita aplicar el cambio. De lo contrario estamos malgastando aprendizaje.

Seguramente es muy complicado. Pero es hora de dejar ver a las demás personas apostar; es hora de asumir riesgos.

A mayor riesgo, mayor rendimiento.

¿Vale la pena?

Eso nos toca averiguar a cada uno en cada caso específico.

Pero si vale la pena, ¿por qué no arriesgarse?

Learning to Fly!

miércoles, 18 de agosto de 2010

Perdón


De casualidad me parece que puedo inventar ciertas ideas que son poco cuerdas. En la terraza de esta ciudad y sentado en esta mecedora, pienso las cosas que yo escribo ahora.

Son tantas las cosas que parecen ilógicas, que tienen tantos ingredientes de ser algo increíble, y otros tantos de ser algo obscenamente absurdo en estos días y por estos lugares.

Pero aquí, y con la vista que tengo, le tomo fotos a los instantes que repercuten los futuros inmediatos como los no tanto.

Y me pregunto severamente si existe tal ceguera en la gente que no les permite ver más allá de sus pies. Es realmente cuestionable la capacidad de juicio y los niveles de tolerancia insostenibles.

En un mundo controlado por el dinero, el corazón se hinca en una esquina mientras se desangra en el olvido del planeta entero.

Triste de aquellos que ven en la codicia el mayor placer humano y no ven el irrespeto social hacia aquellos que la vida no les dió las facilidades de lucrar.

Y parecen muertos los que caminan en sus lujos; los que se regocijan en la tenencia de lo escueto y sin sentimientos. Porque veo que vale más un regalo que una conversación.

Vale más un lujo que una carta; un reloj que un poema; la ropa que la bendición de caminar de la mano por un parque.

A eso hemos llegado. Alejados completamente de las congruencias humanas y de los pensamientos racionales que supuestamente nos caracterizaron en algún momento.

Hoy todas esas cosas quedan atrás en los bolsillos del olvido, y una nueva era de máquinas e indiferencia se adueña poco a poco de nuestra naturaleza humana.

Si en algún momento de la historia valoramos más un beso y una caricia que el dinero y la codicia; era ese el momento dónde jugamos por última vez del lado del planeta.

Sin ganas de levantamre cierro los ojos y pido perdón; perdón por todo en lo que nos hemos convertido pero jamás tuvimos que llegar a ser.

Perdón por matarnos, perdón por dejar gente muriendo de hambre, perdón por cortar los árboles, por ensuciar los ríos, por contaminar los mares, por extinguir especies.

Pero ante todo por olvidar que el amor es la fuerza más grande que nos puede alimentar y hacernos vivir en perfecta armonía cuerpo, mente y corazón.

Perdón!

martes, 17 de agosto de 2010

Bajo este sol incesante.


Años en esta sosobra. Debajo de estas piedras, bajo este sol incesante dejo que se queme mi piel cada día un poco más. Como una forma de que la sequedad de mi boca sea completamente descifrada por las rendijas del cielo.

He caminado cientos de kilómetros, por dunas y espacios gigantes de nada. En años no me he topado con nadie. Ninguna persona ha sido parte de este sueño sin final que poco a poco ha ido evaporando mis ganas de vivir.

Y por más que intento acabar con esta tortura angustiante de dolor y calor; la vida no me permite morir, me amarra con cadenas de injusticia a unos hechos que con la pesa que se midan se sabría que no es posible aguantar.

Por las noches, el frío carcome mi piel. Y no existe cobijo que me caliente en esos momentos donde siento punzadas de dolor por todo mi cuerpo.

Tantas veces he sufrido de alucinaciones. Siempre he creído ver agua, y me topo con arena. Siempre he creído verte, y me topo con que no existes. Y poco a poco he ido haciéndome de la idea de que sencillamente este será mi tormento para siempre.

Y ahora, estas palabras que escribo sobre la arena, me sirven de consuelo. Pues al parecer el sol no tendrá compasión de mí; el frío no se irá en ninguna noche. Y el agua jamás llegará.

Pero ante todo, creo que el hecho de que no existas, es lo que no me permite salir de aquí. Si tan solo tuviera una prueba casi creíble de que existes tal y como te veo en mi cabeza. Pero no es así.

Y mientras no existas...no podré salir de este desierto y su soledad.

lunes, 16 de agosto de 2010

Cansado de escribir


Tengo que admitir que muchas veces me he sentido cansado. Cansado de no tener ideas, cansado de lo repetitivo. Debo admitir que no siempre estoy de humor ni tengo el ánimo que se necesita para escribir. Tal vez sencillamente no tengo la inspiración necesaria para hacerlo.

Gracias a Dios eso es la excepción y no la regla de todos los días. Sin embargo, luego de tanto tiempo de hacer lo mismo se torna un poco complicado exprimir los pensamientos y esperar que salga nuevas palabras, nuevas frases, nuevas ideas.

Sin embargo, escribir ha sido para mí una experiencia que me ha permitido encontrarme mucho más conmigo mismo, y me ha permitido interiorizar muchísimas cosas que tantas veces se quedan bailando en el desván de la mente, donde la imaginación toma siestas en las tardes.

Hoy, es de esos días donde siento mis sentidos paralizados por el frío que ensordece los oídos de mis pensamientos. Es de esos días donde la neblina opaca y oscurece la vista de mi imaginación y sencillamente escribir es casi tan complicado como robarse una Luna llena.

A pesar de tanta dificultad, estripo con todas las fuerzas a mi mente, para que se desahogue de ideas, y que esas ideas caigan en palabras escritas por mis dedos. A veces siento que escuchar a mi corazón es un dictado de sentimientos recién levantados luego de una larga noche.

Otras tantas veces me arrecuesto en los silencios, buscando un abrazo tierno de un amor que no ecuentro. Esas veces, precisamente, son las que inundan mi cerebro de ideas, pensamientos y sentimientos, y en conjunto cantan cuentos y poemas que escribo.

Cierro los ojos entre todas estas palabras, y siento que estoy acostado boca arriba en medio de muchos árboles de pino, en un día soleado, con el cielo completamente azul y la brisa fresca haciendo música con los árboles.

Y es ese silencio casi tan perfecto, que interrumpido por los pájaros, me regala tantísima paz, que cuando me levanto siento reconfortados mis sentidos y el cansancio lo saca a pasear la frescura del aire en mi cara.

Es precisamente esa la razón por la que no puedo dejar de escribir aunque esté cansado; porque exactamente escribir me permite ir a otros lugares que están en mi imaginación...y por qué no, también puedes venir conmigo.

sábado, 14 de agosto de 2010

FIA..Inteligencia Emocional


Es completamente cierto y sabido por todas las personas, que los momentos malos son una constante en la vida. Por supuesto, también es sabido que son esos los momentos justos donde nosotros, como seres humanos, más aprendemos. Y como ya había dicho antes en alguna otra entrada de este blog sobre los momentos en la vida: "Porque en los buenos sencillamente vivimos. En los malos aprendemos."

En estos momentos difíciles existen muchos factores que van a poner su granito de arena en uno u otro lado de la balanza. Hay pros y contras, como en todas las cosas. Y por supuesto es importante hacer un análisis completo para determinar cuál sería el mejor camino a tomar en esos momentos específicos.

Hay, obvio, caminos sencillos. Y por ende hay caminos difíciles. Uno esperaría tener el coraje para escoger siempre los caminos complicados; porque son retos en la vida. Creo que la vida es una mezcla interesante de retos en todos los ámbitos. Retos que al final se convierten en nuestra mejor manera de evaluarnos y de retroalimentar nuestra mente; para saber errores que se cometen, y de esa forma comenzar a corregir. Todo con la misma intención que hemos tenido siempre: ser mejores personas cada día.

Porque ser mejores personas no debería de ser una misión, sino un estilo de vida. Como personas, nos vamos a equivocar hasta más de dos veces en la misma piedra; el punto importante es ser conscientes del error y hacer hasta lo imposible por corregirlo. De esa forma se persevera y, pues "tanto va el cántaro al agua que se rompe". De alguna forma se llega al cambio.

Pero bueno, el punto aquí son esos momentos donde la tristeza y la impotencia presionan nuestro corazón y nuestra mente hasta hacernos sentir asfixiados. De esa forma, nuestra mente se encierra en un círculo peligroso que podría llegar a convertirse en una espiral, donde las malas decisiones que se van tomando, van complicando mucho más nuestra situación, digamos depresiva, en el entendido de que es una situación negativa.

Como muchas veces he escuchado "cada uno tiene su forma de matar hormigas" es decir, cada persona tiene una filosofía (aunque no sea oficialmente consciente de esto) que le permite llevar los malos ratos de la mejor forma posible; o al menos así esperamos y creemos. En lo personal, vengo desde hace buen rato aplicando uno forma de enfrentarme a los momentos difíciles. Por supuesto, por más que uno trate de ordenarse en la vida y ser constantes y fuertes la debilidad es un rasgo de los sentimientos; y los malos momentos son aquellos donde nuestros sentimientos son los que están en juego.

Por todo eso, he pensado en tres palabras súper importantes que me han permitido ser un poco más fuerte; pero ante todo tener lo que se conoce como "inteligencia emocional". Las tres palabras que me ayudan en esos momentos son: Fuerza, inteligencia y ánimo. También conocidas para mí como FIA. Creo que son las tres cosas más necesarias en esos momentos.

La fuerza me permite tener una armadura tanto en mi mente y corazón, para tener la energía necesaria y soportar golpes sin caer. Incluso la furza me permite caer, pero lograr levantarme solo.

La inteligencia me permite ser consciente de que el momento es exactamente eso: un momento, y que irá a pasar. La inteligencia me permite decidir mejor, y tomar los mejores caminos durante y después del mal momento. Además, no hay arma más peligroso que la inteligencia cuando se trata de una lucha.

El ánimo es todo aquello que me impulsa a seguir, es un complemento de la inteligencia. Cuando la información es procesada por la inteligencia, el ánimo se pone a tope, porque somos más capaces de entender la situación y seguramente ya habremos resuelto qué camino tomar a partir de determinado punto.

Filosofías hay tantas como personas en el mundo. Quise compartir la mía, a lo mejor le sirva a alguien más.

FIA!

Learning to Fly!

viernes, 13 de agosto de 2010

Amarte es mi decisión (Carta)


Existen personas en la vida que marcan cada instante con su presencia, como tinta imborrable en el corazón. Muchas veces los momentos descansan en instantes de felicidad, asesinando cada lágrima y cada sentimiento de tristeza. Esa luz que ilumina un rostro alegre, esa luz que ilumina un corazón con vida. Cada instante se convierte en una eternidad cuando se está junto a ti, cada segundo a tu lado es un regalo del cielo que me permite acariciar al sol, y sonreír.

Cada pensamiento que vamos guardando en un rincón de nuestra mente, cada recuerdo que se queda grabado en nuestros corazones, son reflejo de todo este tiempo tu lado. Mes a mes te he ido conociendo un poco más, cada día una nueva sorpresa, cada semana una nueva ilusión. Sin darme cuenta me tenías en tus manos, te adueñaste de mis ojos y mis labios.

A tu lado he aprendido que la vida no es más que respirar, pero si se está cerca tuyo, la vida se convierte en tu mirada y tu olor; la vida se define por tus besos y tus caricias; la vida, mi vida. Porque el amor lo entendí cuando sentí tus manos unidas a las mías, porque el amor lo encontré cuando te descubrí en este mundo. Porque amarte es vivirte, y vivir para mí es estar contigo.

Porque en este universo no existe creación más preciosa que tu rostro, y tus ojos son el destello del sol al amanecer, que da vida al mar, y a los árboles. Y es que todo es como un sueño, un sueño que quiero vivir hasta el día que muera, es un sueño del que nunca quiero despertarme, porque le das descanso e ilusión a mi vida, porque eres mi puerta de escape a un mundo de locos, porque representas una verdadera mujer exquisita. Una mujer en toda la definición de la palabra.

Y mujeres no existen muchas. Y si en esta vida topé con una mujer como tú, una bendición inmensa del cielo cayó sobre mí. Eres el ángel de mi vida que me hace sonreír cada mañana; representas mi principal fuente de alegrías y metas; representas mi más grande reto en la vida; representas mi más grande ilusión.

Muchas veces nos perdemos en un bosque de árboles engañosos que nos tratan de desviar de nuestro camino, de ese camino que se nos tiene preparado. Otras tantas veces escogemos aquellos caminos que vemos más despejados y sin tanto obstáculo, mas sin embargo, en menos de lo que dura un suspiro nos damos cuenta que el camino que parecía sin complicaciones nos lleva a un final sin sabor a victoria. Pocas son las veces que escogemos caminos difíciles, pues los retos son como alambres de púas para nuestra mente que nos pretende cerrar el paso.

El miedo al dolor, el miedo a lastimarnos se convierte en esa camisa de fuerza que nos inmoviliza. Es esa reacción casi natural del cuerpo a defenderse o a prevenir un golpe, es esa reacción casi natural del corazón a poner un escudo de fuerza para evitar ser lastimado. Una reacción casi natural que puede acabar en instantes con los sueños que se plantean en una vida. Son esas las decisiones que marcan cada paso, que definen el futuro y que hacen tambalear al destino.

Pero es exactamente mi corazón el que me grita que él es fuerte, y que el dolor y el miedo no son más que sentimientos temporales fácilmente opacados por una mirada tuya, por tu voz, o por el inmenso amor que juntos hemos forjado. Son estos momentos duros de una vida que nos ponen a prueba. Son estos retos que nos hacen sentir que estamos vivos. Son estos retos y muchos otros que vengan con el paso de los años los que estoy dispuesto a sobrepasar por tu amor.

Porque este amor lo merece, porque nosotros lo merecemos. Y cuando todo termine, nos daremos la mano, nos miraremos a los ojos, y sentiremos la más preciosa sensación que hayamos sentido en nuestra vida, al saber que nuestro amor es real, que el miedo al dolor no puede más que nuestro deseo increíble de amarnos toda la vida.

Sin ti, mi vida jamás volvería a ser igual, te robaste mi corazón y va a ser tuyo hasta el día que me muera, y espero que hasta ese momento estés a mi lado. De verdad has cambiado mi vida, y me has hecho una mejor persona. Y te pido que si de verdad crees en este amor, nunca dejes de lucharlo. Te amo como nunca pensé llegar a amar. Te amo, y amarte es mi decisión.


jueves, 12 de agosto de 2010

Soy


¿Que quién soy yo? Soy casi una parte de tí, y a la vez soy la mitad mía. Soy tantas veces lo que menos quieres que sea, y otras tantas soy lo mejor que te ha pasado en la vida.

Soy quien por las noches te da un beso de buenas noches y por las mañana te recibe con la más linda sonrisa. Soy todo aquello que quieres en la hora del desayuno.

Soy el que alista contigo maletas para el viaje del destino, que nos lleva por senderos escondidos; a veces soy quién te hace dudar, quién te hace pensarlo una segunda vez.

A veces soy quién te cuestiona en la cabeza las decisiones, y el que se ríe contigo tirado en el zacate recordando viejos tiempos; tal vez cuando nada era tan complicado como ahora.

Soy una parte de tí que se dedica a soñar; que imagina y escribe un cuento de amor. Soy quién pinta de colores tu vida, y te permite sentir la frescura del aire.

Una que otra vez he sido tu principal motivo y razón para llorar, otras tantas veces soy ladrón de tu mirada y guardas en mí la ternura más preciosa.

A veces, aunque no lo creas, sueñas conmigo entre banderas y señales de tránsito; me ves en la televisión y en los reflejos del retrovisor; me escuchas en el viento y me saboreas en tu boca.

No sé porque piensas que no existo. Cuando menos lo piensas aparezco y desaparezco; y justo cuando me salgo de tu vida es cuando entro. Justo cuando crees que me fui, estoy cocinandote el postre.

Y por las noches volamos juntos hacia las estrellas en busca de alcanzar la más brillante. A veces soy tu estrella más brillante, y en el fondo, la luz de la luna solo sirve para que me veas en la oscuridad.

Por casualidad he sido todos tus fracasos; pero creo, y de esto estoy casi seguro, he sido todos tus éxitos. De la mano hemos sido capaces de dejar atrás ataduras.

Estuve el día que naciste; y fue el mayor milagro de todos. Tengo que aceptar, fui la persona más feliz y lloré como nunca más en mi vida iba a llorar, al menos hasta ahora.

Creo que soy todo lo que no quieres llegar a ser; y soy exactamente aquello que quieres llegar a ser. Porque soy casi la mitad de todo lo que quieres que sea.

Y en medio de tanta abstracción, me he puesto a pensar más de una noche mientras dormías, pues soy tus sueños; mientras imaginas que duermes soy la parte de tí que queda despierta.

Al final soy un número de teléfono en tu agenda y una foto en tu pared. Soy justamente la persona que necesitabas conocer para entender la vida.

Soy una pincelada de Dios en el mundo; soy la idea de un pensamiento que se dijo y no se escribió. Soy un hecho del amor y la estela que deja detrás una estrella fugaz.

Soy vos; y me tendrás para toda la vida. Por eso soy tu más importante compañero.

Al final solo quedaremos nosotros. Y me iré contigo, a dónde sea que vayas.

Por eso es importante que sepas que existo. Y que me valores.

Pues si me pierdes...te perderás.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Mil emociones


Cuando más lo pienso, más niego la posibilidad de que amarte sea una simple casualidad. Porque a pesar de los años y el dolor, besarte me da la más linda sensación.

Cuando más siento dentro de mí, que tu corazón no deja de latir; recupero la fuerza perdida entre tantos golpes y desilusiones. Pero al simplemente verte a los ojos, sonrío.

La alegría se ha convertido en mí en una situación normal, pues a tu lado he conocido la verdadera felicidad que trae una simple palabra.

Un simple gesto, un detalle; son un mundo entero contigo. Y acariciarte se ha vuelto mi adicción, amarte es para mí escribirte cada día, todo aquello que dicte mi corazón.

Por eso escribir es para mí tan simple; porque al pensarte sueño rimas, y en tus manos escribo poemas que te recuerden noche y día, cuánto te amo.

No sé si bastará con palabras; tal vez baste con detalles. Lo importante para mí, es que ames tanto como yo a tí; ante todo, que seas lo último que vea mis ojos antes de morir.

Morir será para mí un simple paso, que me lleve a una eternidad contigo. Pues ese es el verdadero cielo del que todos hablan. Un lugar de amor. Y si es un lugar de amor, es porque lo voy a compartir contigo.

A veces siento que las ideas me llegan tan rápido que no sé exactamente qué escribir. Es en ese momento cuando cierro los ojos, te imagino y las palabras de ternura aparecen escritas.

Otras veces sencillamente siento que las palabras se quedan cortas entre tanto sentimiento que inunda mi cuerpo.

He pensado muchas veces en escribirte un libro entero, repleto de poemas, dedicados a tus ojos. Y me he dado cuenta que un libro sería insuficiente para expresas con certeza lo que me hace sentir tu mirada.

He pensado en escribirte mil poemas de amor, dedicados a tus besos; pero sencillamente no existen estrofas que permitan, con ritmo, describir el sabor tan dulce y perfecto de tus labios.

Creo que entre los amaneceres, y esos rayos fuertes de luz, he encontrado pedazos de nuestro amor tan puro y brillante.

Le he robado aroma a las flores, para perfumar de delicadeza los días que estamos juntos.

Entre las brisas he dejado perdidos todos mis sentidos, para refrescar tu alma y bendecir por siempre tu sonrisa.

No creas que tantas palabras quedan en fantasías; porque el amor da sorpresas, y es esa la razón por la que su alimento son los sueños.

Y en una ilusión que se canta con dos corazones
se encierran en perfección mil emociones.

martes, 10 de agosto de 2010

Esperar


No sé si siempre, o es sencillamente algunas veces, el destino y los sueños hacen rima en ciertos versos. Y cuando más nos preguntamos cosas, más respuestas nos quedamos esperando.

Esperar es de esas cosas que más nos toca en la vida. No hay nada, sin esperar. Esperar respuestas; esperar resultados; esperar cambios; esperar a mañana; esperar que el futuro mejore.

Pero no es tan malo esperar. Porque eso nos recuerda que lo importante muchas veces no es el final, sino el camino. Porque cuando esperamos nos toca aprender.

Entonces no se trata sencillamente de esperar. No. Todo lo contrario. Se trata de al esperar, crecer. Mejorar y aprender. Y es exactamente esa la escuela de nuestra vida.

Al llegar los malos momentos, esperamos por buenos. Mientras esperamos somos capaces de analizar la situación; porque esperar conlleva hacer algo para que llegue lo que esperamos.

Porque en la vida nada llega por sí solo, sino porque lo trabajamos. Pues lo que fácil viene, fácil se va. Y trabajamos mientras esperamos; entonces nos acomodamos a nuevas expectativas y nuevas perspectivas.

Todo en conjunto se convierte en aprendizaje. Y por supuesto, se necesitan muchas cosas; cualidades que nos den el empuje para buscar lo que queremos.

Hay que tener cuidado de buscar cosas sin saber lo que queremos encontrar. Ese, por ejemplo, es un error típico; creemos que queremos algo, y no sabemos encontrar la diferencia de querer algo porque es bueno para nosotros o por un simple capricho.

Así, los caprichos son enemigos claros de la espera. Son tentaciones que vienen y van, casi tan tercas y permanentes como las olas del mar. Casi tan molestas como sal en la herida.

La espera nos permite entender más abiertamente esos conceptos. Porque cuando uno espera, lee. Cuando uno espera habla consigo mismo.

Y al corregir malos pasos, al tener tiempo para pensar y analizar las cosas, seguramente podemos tener un mejor futuro.

Al final, esperar no es tan malo como parece. Esperar es una forma de perseverar. Es una forma de darnos una oportunidad de tomar mejores decisiones en la vida.

Creo que esperar...es una forma de crecer.

Nos permite cosechar...y un mejor mañana tener.



Learning to fly!

lunes, 9 de agosto de 2010

¿Por qué?


A veces uno sencillamente se pregunta "¿por qué?". Hay infinidad de respuestas que se buscan por medio de esa pregunta. Y es que realmente vivimos en un mundo de muchas ironías y cuestiones algo incongruentes o injustas.

Una de las cosas que me han hecho más hacerme esa pregunta, me imagino que es la misma que muchas personas se han hecho. No se si es muy obvio, o solo yo lo veo muy obvio; me llama poderosamente la atención el hecho de que le va mal a la gente que ya de por sí está mal.

Me explico. Los huracanes, terremotos, inundaciones. Todos estos desastres naturales siempre le pasan a las familias o a los países más pobres. A veces me pregunto ¿por qué si ya les va mal, les va peor? ¿por qué será que no es un famoso político el que suplica por ayuda en el techo de una casa inundada? o ¿por qué no es alguien de la lista de los 10 más ricos del mundo el que pierde todo en un terremoto?

Esta extraña tendencia me molesta sinceramente. Puede ser simplemente casualidad; en ese caso me molesta más el hecho de que ni la casualidad se apiade de los que más necesitan.

Podemos irnos por otros temas. Temas económicos por ejemplo; un mundo donde se confunden ideologías no nos permite entender realmente las variantes en las diferentes perspectivas que tienen los distintos modelos económicos y políticos en el mundo.

No se trata de decir que uno es más que el otro; mucho menos que existe uno sin errores. Ambos, y al decir ambos me refiero al capitalismo y al socialismo (dualidad comparable con la lucha entre el bien y el mal), presentan una serie de problemas, y en definitiva podríamos hablar horas de eso.

En mi opinión personal, si Jesús "bajara" en este momento del cielo y, no le explicaran el capitalismo, sino que lo viera en la práctica, se aterraría del demonio que hemos creado para adorar. Y si existe alguien que me diga dónde esta el "bien" en un pensamiento donde el principal interés es la "utilidad" o el "beneficio" (profit) que se le pueda sacar a cada cosa en la vida, me gustaría que me lo dijera.

Aquí hay varios puntos. No se trata de un pensamiento comunista de todo para todos. Existe la superación personal desarrollada a nivel profesional, y eso merece mayores retribuciones. Estamos de acuerdo. Pero deberían de exsitir ciertos límites que permitan que esas retribuciones no sean absurdas. Simplemente no me parece pasable en ningún sentido posible que el 1% de la población mundial tenga el 40% de la riqueza.

Por otra parte. Este sistema capitalista ha permitido que se lucre en áreas donde me parece completamente inhumano lucrar; tal es el caso de la salud. ¿A cuál persona con un simple centímetro de frente se le ocurre la estúpida idea de que se puede lucrar con la salud de las personas? Es la vida de un ser humano la que depende de un aspecto económico. Hay países donde una persona puede llegar en estado de emergencia, que lo primero que hacen en el hospital es revisar el nivel de su seguro. Si la cantidad que paga no cubre lo que se le necesita hacer, lo dejan morir. ¿Lucrar con la salud? Fácil el peor de los pecados del ser humano actual.

Realmente no hay peor ciego que el que no quiere ver; y no hay mayor esclavo que aquél que cree no serlo. Todo en esta sociedad está perfectamente calculado, y es un círculo que cierra perfecto. A finales de los 70's y principios de los 80 se da con mayor fuerza en latinoamérica y Costa Rica el pago de las deudas con el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Por préstamos que, según ellos, iban para el desarrollo de los países subdesarrollados o como también nos dicen "del tercer mundo".

Estos pagos con tasas de intereses elevadísimas, hicieron que nuestros gobiernos se vieran obligados a dejar atrás las políticas sociales de un Estado Benefactor. Conocido en aquellos tiempos con el nombre de PAE (Programas de Ajuste Estructural), fueron la simple antesala de los famosos TLC que se hacen ahora. Era, obviamente, un proceso súper pensado. Más aún cuando sabemos que ese Banco Mundial y el FMI son controlados por las principales potencias del mundo.

Que como ya sabemos...son capitalistas.

sábado, 7 de agosto de 2010

Aquella persona..


Muchas veces las historias que se cuentan no necesitan más detalles de los que se relatan. Porque se obvia el hecho de que lo que se dice es lo que importa. Muchas veces los personajes que creamos en un cuento, en un poema; no son más que una parte de nosotros que se expresa en palabras escritas.

Aquella tarde de diversión el "muchacho" de tenis rojos y gorra verde se encontró a si mismo. Y por supuesto ustedes se deben de preguntar ¿cómo hizo eso? o tal vez ¿cómo uno se da cuenta que lo logró?

Puede ser que en una historia no se tengan las respuestas de todo. Puede ser que sí. Y a veces, y esto sinceramente es lo que más me gusta, podemos colorear realidades de tantas maneras como nuestra mente y las ideas lo prefieran. De una u otra forma, cada vida es un cuento que se escribe sobre la marcha.

Cada historia, al final, termina siendo un poema con rimas y estrofas. Simplemente no lo vemos; y no lo vemos porque no queremos. Y para el que no quiere abrir los ojos, le digo que el destino es una rima de la vida, que hace juego entre situaciones escondidas; que brinca de palabra a palabra dandole ritmo y sentido a la estrofa.

Quisiera poder escribir que me han contado que uno se da cuenta de esas cosas porque las sonrisas se dibujan con mayor perfección. Que cuando nos encontramos con nosotros mismos nuestros pasos hacen música interna, y nuestro corazón baila al ritmo que le pongamos. Me encantaría poder decir que la felicidad se respira como aromatizante, y que el peso en la espalda se reduce tres cuartas partes.

Si pudiera, escribiría sobre el amor; y que cuando estamos en contacto con quién realmente somos, tenemos un corazón más abierto para amar; desearía poder escribir que los besos son más dulces y que las miradas son más profundas; que el sentimiento es tangible y que el dolor se reduce al mínimo.

Incluso escribíra cosas locas: como que pinceles gigantes de colores exhuberantes pintan cada mañana los amaneceres mientras dormimos; y que la lluvia sabe a miel cuando abrimos solo el ojo izquierdo, pero si abrimos solo el derecho sabe a chocolate; me encantaría decir que las flores cantan justo antes de que el último rayo de sol se esconda; que un manantial de agua pura son chispasos de alegría que se esconden entre la naturaleza que cocina sopresas y perfección para servirnos por la noche un puñado de estrellas que brillan y parpadean porque sonríen de ver hacia nosotros tantos sueños y deseos.

Me encantaría escribir tantas cosas. Y de tanto pensarlas, las escribí.

Sería tan sencillo escribir que aquél "muchacho" sencillamente vio dentro de él, y se encontró con la persona que más lo ama. Sería tan sencillo decir que simplemente se dedicó tiempo, y que de una u otra forma llegó a la conclusión de encontrarse.

Pero todo va más allá. Y luego de tantas vueltas al asunto quizás se sigan preguntando ¿qué fue lo que pasó?

Pero es que se trata de eso.

"Puede ser que en una historia no se tengan las respuestas de todo. Puede ser que sí. Y a veces, y esto sinceramente es lo que más me gusta, podemos colorear realidades de tantas maneras como nuestra mente y las ideas lo prefieran."

El "muchacho" tenis rojas y gorra verde creó su cuento y lo coloreó.

Y "cada vida es un cuento que se escribe sobre la marcha"

Entonces...queda claro. Nos toca escribir y pintar sobre la marcha. Dedicar rimas; imaginar incongruencias; sencillamente permitirnos soñar diferente.

viernes, 6 de agosto de 2010

Orfandad


A veces sencillamente hay que cerrar los ojos, y de esta forma relajar los músculos cansados y adoloridos.

Tal vez sacar a pasear a la imaginación y ponerla a jugar con el sarcasmo y la ironía; que bastante hay de eso en esta vida.

Pocas veces dedicamos ratos para nosotros mismos. Silencios que dicen miles de cosas en palabras que no se tienen que decir; mucho menos escribir.

Muchas son las veces que dejamos atrás los espacios vacíos; que muchas veces sirven para preservar algo. Algo como nuestra tranquilidad y paz.

Entonces puede ser que sea necesario escucharnos, hablar con nosotros mismos. Desahogarnos con nuestra mente; mente que muchas veces se cansa de tantas cosas sin sentido.

Y si la practica hace el maestro, más nos vale ponernos a practicar los hábitos que nos permitan mantenernos cuerdos en medio de tanta locura.

Pues si bien es cierto que la vida la vivimos acompañados de una u otra forma; al final estamos solos en esta lucha...al final como leí un día todos somos huérfanos en la vida.

Si no aprendemos a valorarnos y querernos como personas solas e independientes, estaremos condenados a una vida donde muy probablemente vamos a sufrir demasiado.

El primer paso, entonces: aceptar nuestra orfandad.


Learning to fly!

jueves, 5 de agosto de 2010

Tantos ratos compartidos


Escribo y mientras leo
dedico en palabras
las delicias que veo.

Pienso y describo un poema
olvidado hace tiempo
entre las ramas y una colmena.

En ocasiones pienso
que entre líneas
olvido lo que siento.

Y cómo en medio del caos
aparece esta inspiración
tan completa y sin cuidados.

Cierro los ojos, respiro
y cuando me concentro
te siento conmigo.

Me abrazas, te abrazo
mientras descansas
dibujo en mi mente tu trazo.

Para de esa manera
nunca permitiré a mi mente
olvidarte como eras.

En aquél momento precioso
donde podía besarte
y amarte era glorioso.

Ahora, con el paso de los años
voy dejando cierto rastro;
olvidando tanto daño.

Que algún día me ocasionó tu amor
o los sencillos errores
que me provocaron aquél dolor.

Recuerdo cuando era niño
sentir un latir en mi pecho
como un grito del destino.

Pues amar iba a ser para mí
el regalo más lindo
de Dios para vivir.

Recordanto los tiempos pasados
hoy me siento en esta mecedora
recitando poemas dedicados.

Entre tantas rimas y secretos contados
que hacían fila para ser olvidados
es a tí a quién veo en todos lados.

Ahora que mi corazón da sus últimos latidos
te agradezco por tantos ratos compartidos.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Caramelizado!


Era todo como de caramelo. Dulce y pegajoso. Pero tan delicioso, que no tenía ganas de salir de ahí. Simple, sencillo...y caramelizado. Como todos los sueños que tuve esa semana.

Me acuerdo perfecto: dulce de leche un día, chocolate el otro. Helados, queques, postres de todo tipo. Incluso hubo unos de Asia. Esos países asiáticos sí que saben hacer dulces.

Siempre me he preguntado porque lo dulce es tan rico. Y siempre que me voy a responder, me empalago. Recuerdo como un timbre en mi cabeza aquella frase de una niña en mi infancia que decía "el dulce es rico...pero mucho empacha"

En fin. Todo en aquél lugar era dulce. Incluso los besos. Mejor dicho: principalmente los besos. Eran besos con sabor a miel, y no eran de nadie más, solo tuyos.

Sí, tuyos. No sé por qué siempre te ha costado tanto creerme cuando te digo este tipo de cosas. Y preguntas y repites. Pero sí, son tus besos el dulce más rico que he probado.

Hay, sinceramente, algo diferente con el dulce de tus besos.

Y en secreto te lo quiero decir. Vamos, acércate; voy a susurrártelo al oído. Tus besos...solo tus besos han logrado no empacharme. Y creo que tiene que ver con la forma de tus labios.

No sé si solo yo lo he notado, pero calzan a la perfección con los míos. Eso algo tiene que significar, ¿no? En todo caso, creo que tus labios son hechos para los míos.

Y mis besos son solo para tí.

Creo que mis ojos son solo para verte.

Y mi corazón solo para amarte.

Al final, mi sueño es llegar a tenerte.

Y desde ahora, para siempre quererte!

martes, 3 de agosto de 2010

Es una persona..!


Esta es una persona envuelta en mil enredos. Eran nudos; nudos extraños y un tanto graciosos que hacían extrañas, pero interesantes mezclas de pensamientos e ideas.


Un día, esta persona a la que deliberada y justicieramente llamaremos "muchacho", decidió que en medio de tanto tumulto en su cabeza, saldría a dar un paseo en bicicleta.


Como estaba en el patio de su casa, el "muchacho" subió las gradas de su casa, obviamente en dirección de su cuarto. Se puso aquellas tenis viejas color rojo y una gorra; de la que no vamos a mencionar su color...hasta el final.


Cuando iba bajando las gradas, alcanzó a ver por una ventanilla que las nubes estaban oscureciéndose. Esa fue la razón exacta por la que dejó en la casa la sombrilla. Al fin y al cabo, "¿para que esconderse de la lluvia?", pensaba el muchacho, "de igual forma nos mojamos cuando nos bañamos" decía en voz alta y con autoridad.


Al salir tomó la primer decisión. A la derecha...o a la izquierda. Sabía que si iba por la derecha tendría que pasar enfrente de la panadería de su tío, que siempre le decía majaderamente que le hicera varios mandados.


Si tomaba el camino de la izquierda, tendría una pequeña esperanza de ver a aquella linda "muchacha" de ojos achinados que tanto llamaba su atención en la escuela. "Su sonrisa me encanta...literalmente, como un encantamiento con magia" decía siempre cuando la veía como en un susurro para ser escuchado solo por él mismo.


Aquella muchacha. No hay mucho que decir de aquella muchacha que sea determinante para esta historia. Pero sí para nuestro personaje. Sería mucho más importante de lo que realmente creemos. Incluso, más importante de lo que nuestro personaje cree.


Y como la esperanza era una de las principales cualidades del "muchacho" decidió tomar por la izquierda. Justo en ese momento, unas pequeñas pero cosquillosas gotas comenzaron a caer sobre él.


Eso, por supuesto, no fue impedimento alguno para su día de aventura. Todo lo contrario, eso iba a hacer de aquél día uno inigualablemente perfecto.


La razón de esto, sinceramente no lo sé. Tal vez la frescura; a lo mejor la relajación; o por qué no el hecho de salir de la rutina y de lo normal. Además, dejenme decirles que es bien sabido que cuando a un "muchacho" se le dice que no hay que hacer algo; más deseará hacerlo.


Y así es. Empapado más de felicidad que de agua, caminó sobre la grama verde y recién cortada; con ese olor típico a zacate húmedo.


Lastimosamente para nuestro personaje, no fue un día de suerte. La "muchacha" no apareció por ningún lado. Pero quizás había algo mucho mejor esperándolo en alguna parte. Pero eso no lo entendería hasta el regreso a su casa.


Tal vez les gustaría leer qué más ocurrió aquél día con el "muchacho" en su aventura. Puedo contarles que fue un día magnífico. Se raspó la rodilla derecha; perdió su zapato izquierdo; la camisa y el pantalón habían dejado sus estampas escondidas en un montón de barro; y la cara y el resto de piel estaban repletas de suciedad.


Creo que bastará eso para explicarles lo bien que la pasó.


Sin embargo, lo importante no es ni qué hizo, ni a dónde fue, ni que andaba buscando. Esta historia se resume sencillamente en qué encontró él en su aventura.


Podría ser aquél papel que encontró olvidado por alguien en una silla de un parque. Papel que iniciaba con una simple "Y". Pero lejos está eso de lo que realmente encontró.


Aquél muchacho se había encontrado con él mismo. Y si bien es cierto que suena sencillo y sin mayor relevancia; dejenme decirles que no es ni lo uno ni lo otro.


Para los que no lo crean, les propongo que no se busquen; pero que se encuentren. Un día. Un simple día dedicado a ustedes. Un simple día de barro y suciedad. Un día donde saquen a pasear la rutina y dejen en la casa el "qué dirán".


Entonces, tal vez ese día, yo me siente en esta silla y escriba un cuento sobre ustedes. Justo como acabo de escribir este sobre aquél "muchacho".


Ah! Y sobre el color. Era verde...

lunes, 2 de agosto de 2010

La mejor parte de mí


La mejor parte de mí
es realmente
tenerte junto a mí
y amarte para siempre.

La más grande bendición
es verte a los ojos fijamente,
y tener esta sensación
de amarte completamente.

Cada noche cuando te pienso
sueño que el futuro
se pinta con un lienzo
sobre un fondo oscuro.

Pero tus colores le dan vida
a tantísima oscuridad,
si tú quieres todavía
podría amarte con facilidad.

Enamorarte sería el proceso
y besarte sería el camino,
para mostrarte todo eso
que haría por tenerte conmigo.

Como pintar en el horizonte
con las nubes tu nombre,
y saber que mi norte
es en tus ojos donde se esconde.

Como pedirle a las flores
que pintan los paisajes,
que te dediquen los colores
en las más lindas tardes.

Pero siempre he pensado
que basta con una cosa;
con haberte besado
y dedicado una prosa.

Pues entre las palabras
y entre las rimas,
se esconden extrañas
pero lindas caricias.

Cada vez que escribo
un poema del corazón,
le doy un nuevo sentido
a los problemas de la razón.

Si puediera pedir un deseo
si viera una estrella fugaz,
diría que todo lo que quiero
sería regalarte por siempre felicidad.