sábado, 25 de septiembre de 2010

Atrapar estrellas fugaces.


Subestimando es como se llega a perder.
Las perspectivas de las nuevas ideas.

Crear murallas mentales que encierren pensamientos.
Es arrestar a nuestra mente de su trabajo natural.

En medio de un entorno repleto de paradigmas.
Me confirmo a mí mismo que es duro el día a día.

Cómo ser diferentes cuando nos exigen similitudes.
Cómo ser iguales, cuando necesitamos diferenciarnos.

Creencias y costumbres preestablecidas.
Se han convertido en mecanismos a seguir.

Copiar los métodos exitosos.
En lugar de ser innovadores.

Porque es tan difícil romper las barreras.
Que cuando tomamos impulso, no hacemos la carrera.

Y el salto es tan corto, y decimos que no somos capaces.
Engaños a nosotros mismos que nos detienen el progreso.

Ser alguien en este mundo debería ser la regla.
No la excepción que impera.

Sin importar lo que nos digan.
Solo confiando en lo que somos.

Ser capaces de ver más allá de las estrellas.
Y alcanzar galaxias enteras que nos circundan.

Atrapar estrellas fugaces, y llevarlas en el equipaje.
Para que cada noche tengas una nueva ilusión.

Y ver al cielo no sea por simple diversión.
Sino para profundizar en la mentalidad hacia adelante.

Aún en lo más oscuro, no significa que no exista salida.
Significa que tenemos que mejorar nuestra vista para encontrarla.

Aún cuando las nubes tapen al sol.
No significa que no exista; solo descansa en un colchón.

Y cuando la Luna comparte una mañana con el Sol.
Es la más grande prueba de que arriba está Dios.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Es cierto, es un orgullo para mi, como ves las dificultades que nos pone la vida, tan tristes pero positivas, y es cierto que debemos abrir los ojos lo mas posible, para ver mas allà, y tener una estrella fugaz para cada momento de temor, para que nos de esperanza y fè, es lo mas sencible a la vida que he escuchado, te felicito y te amo eres un gran hombre, estas preparado para lo que la vida nos traiga dia a dia, eres mi ejemplo a seguir , eres mi luz, te amo mamà...